Promover la prevención,

 la detección precoz y el tratamiento adecuado del cáncer específico de la mujer

Mejorar a través

del cuidado multidisciplinario la calidad de vida de nuestras pacientes

Impulsar el estudio

y la investigación en todas las áreas del conocimiento científico que están involucradas en el tratamiento de las mujeres con este tipo de cáncer

Bienvenidos a AAGO!

Esperemos encuentre aquí informacion útil.

"El 13 de abril del 2018 la AAGO firmó un convenio de Alianza con la IGCS (Sociedad Internacional de Cáncer Ginecológico). Esto representa varios beneficios para los miembros de la AAGO, como ser: facilitar la incorporación de los miembros de la AAGO a la sociedad internacional y las publicaciones científicas en su revista, el acceso a distintos programas educativos de la IGCS y a su sitio web con acceso restringido sólo a socios (incluye Tumor Board virtual, biblioteca de videos, charlas educativas) y descuentos especiales en sus congresos y jornadas."

 

 
 IGCS Welcomes Argentina to the Strategic Alliance Partnership
Dear IGCS Members:
 
I am very pleased to announce that Argentina has joined our  Strategic Alliance Partner Program. Argentina has made significant improvements in its gynecologic cancer mortality rates for over a decade with formalized education and training through the Argentinian Association of Gynecologic Oncology (AAGO). They have been a leader in South America for many years and have led the way in harmonizing training among institutions in the region. 
Prof. Michael Quinn, IGCS President has commented, “Our Argentinian colleagues have long been supporters of IGCS and I am very excited about the great things to come with our partnership. Outstanding work has been done to date and I am confident working together can further advance the goals in the region. Recently, I traveled to Argentina with Roberto Angioli, IGCS President Elect and we experienced first-hand the commitment and dedication of the team members caring for women with gynecologic malignancies.” 
 
Instrumental in securing our partnership were Myriam Perrotta, Adriana Bermudez, Silvio Tatti, Gonzalo Franco and Gustavo Maya to name a few. IGCS is grateful for their leadership and ability to bring the region together toward the common goal of providing the best gynecologic oncology care for the women of Argentina. Argentina is a very large country with a population of close to 45 million people (over 22 million are women.) 
 
Breast cancer is the commonest cause of cancer death in Argentinian women, reaching 5,400 deaths per year. Cervical cancer ranks as the 3rd most frequent cancer among women in Argentina and the 2nd most frequent cancer among women between 15 and 44 years of age.
Argentina’s health system is very complex and there are considerable differences between the economic resources of it’s different regions. While Argentina is classified by the World Bank as an upper-middle-income country, cervical cancer rates are similar to those of low-income countries. This has been explained based on differences in economic development as well as unequal access to prevention and treatment among different regions throughout the country.
 
Over the past several decades, Argentina has made major advances in healthcare but there is still much work to do. IGCS looks forward to working with the Argentinian Association of Gynecologic Oncology (AAGO) to discuss new strategies reflecting local resources, aiming to provide the best possible quality of care to women affected by gynecological cancer.
 
Welcome to all the gynecologic oncology professionals joining IGCS through our partnership. Together we will undoubtedly make great strides in Argentina. 
 
Sincerely yours,
 
 
 
 
 
Mary Eiken, RN, MS
IGCS CEO


QUÉ ES UN GINECÓLOGO ONCÓLOGO?

La necesidad de implementación de esta sub-especialidad comenzó en el mundo hace ya por lo menos 30 años y los avances realizados en los últimos años en el campo de la ginecología oncológica, ha determinado que esta se halla constituido en diversas partes del mundo como una subespecialización dentro de la Ginecología.

Esta corriente comenzó en el mundo a partir de 1969 en los Estados Unidos y luego se extendió rápidamente a Canadá, Australia y Europa Occidental. Solo a manera de ejemplos pueden citarse los cursos de especialización de varios años de duración que se realizan en los Estados Unidos, en el marco de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de ese país, que otorga una vez finalizado el entrenamiento el título de Ginecólogo Oncólogo.

Se comenzó a reconocer la necesidad de la subespecialización dentro de la disciplina tocoginecológica y se comenzaron a individualizar áreas de conocimientos especiales que eran importantes para el cuidado de la salud femenina.

En los Estados Unidos, ya en 1969, se definieron estas áreas particulares de especialización que deberían desarrollarse en programas de entrenamiento posteriores a la residencia tradicional. Una de ellas fue la Oncología Ginecológica, que fue reconocida por el American College de Obstetricia y Ginecología, el American Board de Obstetricia y Ginecología y muchas otras sociedades e instituciones de Estados Unidos.

Con respecto a la Ginecología Oncológica, la primera decisión que debió tomarse, fue el elegir si el objetivo de esta subespecialidad sería solamente enfatizar la importancia del entrenamiento en la cirugía radical o proveer al ginecólogo oncólogo de una capacitación más amplia de habilidades y conocimientos.

Se decidió que idealmente el ginecólogo oncólogo debería ser un médico que ha adquirido conocimientos y habilidades suficientes para utilizar todas las formas efectivas de tratamiento de los cánceres ginecomamarios. Por lo tanto, este especialista debería tener entrenamiento, habilidades y conocimientos no solamente de cirugía radical sino de terapia radiante, quimioterapia y patología. Este especialista debería poseer también los conocimientos de medicina general necesarios para afrontar los múltiples problemas de la enferma con cáncer ginecológico. Pero para ello, deberá el candidato haber completado ya la residencia tradicional en ginecología y obstetricia.

Como resultado de todos estos cambios se produjeron notables avances en el tratamiento de estos tumores, entre los que pueden citarse la incorporación de la quimioterapia al tratamiento primario de los tumores de ovario y cuello, los tratamientos conservadores de la fertilidad en los tumores de útero, cuello uterino y ovario entre otros y la racionalización de todos los tratamientos de la especialidad.

Otros beneficios de la subespecialidad han sido la consagración de la necesidad de individualizar los tratamientos, de evaluar los factores de riesgo, y de asignar gran trascendencia a la calidad de vida, reflexionando permanentemente sobre el costo/beneficio. Por ello, no sorprende comprobar que temas como la reconstrucción pelviana y mamaria y la rehabilitación sexual se hayan transformado en preocupaciones crecientes y legítimas del ginecólogo oncólogo.

 La vulvectomía radical o extirpación completa de la vulva ya no se considera indispensable para todas las pacientes con cáncer de vulva inicial; otro ejemplo de modificación de conductas quirúrgicas es el hecho que la extirpación de un solo ovario puede ser tratamiento suficiente para casos seleccionados de cánceres ováricos. La incorporación de la quimioterapia al tratamiento primario del cáncer de ovario, también es otro ejemplo en otra área del tratamiento del cáncer, de la importancia de la subespecialización, dado que fue concebida por un ginecólogo oncólogo en el M.D. Anderson Hospital, Sección de Ginecología Oncológica.